La opinión fotográfica (3 y
último)
La
importancia del entorno periodístico
Carlos
Abreu *
De acuerdo con el criterio de los
especialistas toda imagen es, en principio
polisémica. En otras palabras, conlleva un
conjunto de significados y su lectura puede
prestarse a diversas interpretaciones. En lo que
respecta a la fotografía periodística, el
título y la leyenda que acompañan a la imagen
son los que, en definitiva, "anclan" su
significado. En esta tercera y última entrega
acerca del tema de la opinión en la fotografía
el doctor Carlos Abreu nos ilustra acerca del
asunto con una gama variada de ejemplos.
Tal
y como se ha dicho, y de acuerdo con el criterio
de autores como Domenec Font (1) toda imagen es,
en principio, polisémica, es decir, implica una
gama de significados y su lectura puede ser
múltiple.
En el caso de la
fotografía de prensa, el título y la leyenda
que acompañan a la imagen son los que la sitúan
en un contexto determinado y le dan una
significación que puede coincidir o no con la
intención original del reportero gráfico.
En ocasiones,
según el criterio de José María Casasús (2),
la connotación de la imagen puede producirse
incluso conforme a la sección en que se
publique, o a las características y especialidad
a que se dedique la publicación.
De esta manera,
agrega, una imagen de Moshe Dayan, por ejemplo,
tiene un significado concreto en una revista de
información política, distinta al que tendría
en una revista "del corazón". Así, el
carácter de cada publicación "tiñe"
de alguna manera su contenido.
Pero,
insistimos, dentro del entorno periodístico lo
que más determina el carácter que se quiere dar
a una fotografía es el título y/o la leyenda.
En este sentido, un diagramador de Paris Match
dice que cuando es posible leer una foto de
diferentes maneras, entonces son estos recursos
lo que entran a trabajar (3).
Los ejemplos de
la importancia cómo los mismos determinan, en
última instancia, el significado que desea
transmitir el emisor del mensaje
fotoperiodístico, son abundantes.
Antes de la
Segunda Guerra Mundial, la compra y venta de
títulos en la Bolsa de París se realizaba al
aire libre, bajo los pórticos. Un día, Gisele
Freund se dedicó a tomar una serie de fotos de
esa ebullición y tomó como blanco de sus
imágenes a un agente de cambio. Este sonreía
pero en ocasiones con expresión de angustia
exhortaba a la gente con marcados ademanes.
Freund envió
esas fotos a diversas revistas de Europa bajo el
anodino título de "Instantáneas en la
Bolsa de París". Al poco tiempo, recibió
los recortes de un periódico belga, y no salió
de su asombro al descubrir sus fotos bajo un gran
titular que decía: "Alza en la Bolsa de
París, algunas acciones alcanzan un precio
fabuloso", con lo que su inocente reportaje
adquiría el sentido de un acontecimiento
financiero.
Días más
tarde, su asombro rozó los límites del bochorno
cuando descubrió las mismas fotos en un
periódico alemán, esta vez bajo el título de
"Pánico en la Bolsa de París, se
desmoronan fortunas, miles de personas
arruinadas".
Sus imágenes
ilustraban perfectamente la desesperación del
vendedor y la agitación del especulador en
trance de arruinarse. Casi resulta ocioso
señalar que cada publicación había dado a las
fotos de Gisele Freund un sentido diametralmente
opuesto, correspondiente a sus intenciones
políticas (4).
En diciembre de
1956, bajo el título "¿Información o
propaganda?", el semanario LExpress
publicó una doble serie de fotos tomadas en el
transcurso del alzamiento húngaro. Los
documentos eran inéditos, pero la Redacción se
había limitado a cambiar el orden de las fotos y
a modificar los comentarios que las acompañaban.
La idea era
demostrar cómo las diversas televisoras
gubernamentales habrían podido emplear las
mismas imágenes para dar versiones totalmente
contradictorias de los acontecimientos, aunque
aparentemente veraces, con el propósito de poner
en guardia al público contra posibles
manipulaciones.
Por ejemplo,
bajo una foto que mostraba a un tanque soviético
la leyenda de la primera serie indicaba:
"Despreciando el derecho de los pueblos a
disponer de sí mismos, el Gobierno soviético ha
enviado varias divisiones blindadas a Budapest
para reprimir el alzamiento".
En cambio, el
pie de grabado de esa misma imagen en la segunda
serie rezaba: "El pueblo húngaro ha
solicitado la ayuda del pueblo soviético. Han
llegado varios tanques soviéticos para proteger
a los trabajadores y restablecer el orden"
(5).
En 1973, durante
la campaña para las elecciones legislativas de
Francia, dos diputados de la derecha utilizaron
la fotografía de un grupo de mujeres que, con
los brazos alzados y la boca abierta, parecían
en actitud de aclamación.
La leyenda
decía: "La V República ha liberado a las
mujeres de Francia". En realidad, las
mujeres en cuestión eran obreras en huelga. La
fotografía había sido cortada justo entre la
punta de sus manos y las pancartas que sostenían
sobre sus cabezas (6).
De modo, pues,
que bien indica Raúl Beceyro cuando señala:
"Toda fotografía se encuentra en la misma
situación de una novela, a la cual, por ejemplo,
se le cambia el título, se le elimina un
capítulo y se publica con un comentario que no
coincide necesariamente con las intenciones del
autor.." (7)
De más está
decir que los ejemplos vistos en los párrafos
están reñidos con la ética profesional. Si los
hemos nombrado, es para enfatizar cómo el
título y el texto que rodean a una imagen son de
suma importancia al momento de determinar la
intención del emisor así como desde el punto de
vista de la finalidad del género a utilizar.
Por lo demás,
en cualquier mensaje fotoperiodístico el entorno
lingüístico debe tener relación con la imagen
gráfica. Como indica José Manuel de Pablos (8),
"Toda foto de prensa ha de ser coherente con
el texto que acompaña y debe estar siempre en su
`lugar informativo".
La
fotografía y la unidad periodística
icónico-verbal
Tal y como
indicamos en una entrega anterior, información y
opinión están indisolublemente unidas en la
imagen fotográfica. No obstante, como también
señalamos, en ocasiones el emisor busca informar
antes que opinar o viceversa. En el primer caso,
en teoría, la imagen debe ser lo más documental
posible y, en consecuencia, la opinión presente
en ella habrá de ser implícita (9).
Tal vez el mejor
ejemplo de este tipo de foto lo constituyen las
"instantáneas". En ellas, es cierto,
están presentes los inevitables ingredientes
subjetivos encuadre, iluminación,
angulación, etc.-, pero no han sido empleados
con el fin deliberado de producir una
connotación determinada. De hecho, la premura
con la cual es hecho este tipo de fotografía
muchas veces impide el uso a conciencia de estos
recursos.
Lo que importa
es la primicia, el impacto de la imagen, su
importancia informativa. Este tipo de fotografía
suele ir acompañada de un título y una leyenda
que se limitan a responder, en conjunto, a varios
o todos los elementos de la noticia, vale decir,
"quién", "qué",
"cuándo", "dónde"
"cómo", etc.
En el caso de la
fotografía de opinión se necesita, por el
contrario, de una imagen polisémica, rica en
simbolismo, que ofrezca un material visual
susceptible de ser potenciado a través de una
leyenda y/o un título.
"La
ofensiva contra la píldora", portada de un
número de Le Nouvel Observador, es un buen
ejemplo de ello. Este título apareció ilustrado
de forma abstracta con una esfera de círculos
concéntricos de diferentes colores, con una gama
de tonos calientes y un pequeño núcleo blanco
en el centro.
Esta imagen, al
contrario de las fotos informativas, no
"representa", en principio, nada. Como
mucho, evoca un corte histológico. No obstante,
en opinión de un grupo de lectores, dicha imagen
remite a arquetipos tales como la matriz
(esfera), el fuego (colores), la violencia y la
"ruptura" (formas más colores).
Todos dichos
lectores sintieron una "obsesión", una
"amenaza" del orden de la
ciencia-ficción y que el título no añadía
nada que fuera susceptible de aclarar esta
impresión. La imagen sensibilizó e incitó a la
lectura del artículo sin constituir, ella misma,
una toma de posesión clara sobre la
anticoncepción, pero ayudó, por sus
características evocativas, a que el titular
cumpliera esa función (10).
En muchas
ocasiones en las fotos de opinión el reportero
gráfico maneja objetos, personas, y hasta llega
a crear situaciones, de cara a emitir sus puntos
de vista en torno a algún tema de actualidad.
En una ocasión
un fotógrafo de prensa de Paris Match tenía que
hacer una nota sobre una aldea suiza que estaba
en peligro de ser aplastada por una de las
laderas de la montaña, a punto de desmontarse.
El pueblo había sido evacuado y dicha ladera no
podía ser fotografiada toda vez que estaba bajo
la nieve y no se veía nada.
Entonces, el
fotorreportero se dirigió a unos niños que
estaban en el pueblo vecino y les dijo que
construyeran con cubos, sobre un montón de
arena, una reproducción aproximada del pueblo.
Luego les pidió que arrojaran piedras desde lo
alto de la montaña de arena sobre las casas
construidas por ellos.
El título que
se le puso a la foto fue "Los niños juegan
al derrumbre del pueblo", en un evidente
juego de connotaciones entre lo que aparecía den
la imagen y lo que decía el texto escrito (11).
Inversión
de roles
A pesar de lo
dicho, en no pocas ocasiones no se respetan los
preceptos antes mencionados y se puede observar
cómo una imagen ideal o más adecuada para un
mensaje informativo es empleada como vehículo de
opinión.
Verbigracia,
hace algunos años en Venezuela aparecieron dos
fotos sobre el mismo hecho en el diario El
Nacional. La primera salió en la primera plana
del día con el título: "Hoy, paro nacional
de educadores".
En el
antetítulo el texto indicaba: "Violencia en
la discusión del Contrato". Mientras, la
leyenda hablaba de las discrepancias surgidas
entre dirigentes gremiales del magisterio por la
discusión del segundo contrato colectivo, y
hacía referencia detallada a la trifulca que se
generó así como a sus consecuencias.
La imagen, hecha
con premura, mostraba el momento de la pelea con
evidente intención documental. Las mismas
características del hecho no permitían ni
encuadres, ni composiciones, ni angulaciones,
para sólo mencionar algunos de los recursos que
pudieran dejar entrever alguna intención del
reportero gráfico de introducir algún juicio en
la imagen sobre lo acontecido.
A lo sumo, un
ligero desenfoque no intencional,
seguramente- reforzaba el clima de violencia y
confusión presentes en el suceso. Pues bien, una
fotografía con características similares se
utilizó, para presentar una visión del hecho, a
todas luces cargada de ironía, con el título de
"Magister match" (12).
Otro buen
ejemplo de cómo una imagen similar a otra puede
ser utilizada con fines diferentes, son dos
fotografías en las que aparecen como figuras
centrales Jaime Lusinchi, para ese momento
presidente de la República de Venezuela, y
Gonzalo Barrios, entonces presidente del partido
Acción Democrática.
La primera de
esas fotos, publicada en El Universal el 3-2-87,
fue difundida con fines eminentemente
informativos. El antetítulo informaba acerca del
cumplimiento de los 40 años del Instituto
Municipal de Crédito Popular, mientras en el
título se lee: "Medalla de oro para
Barrios".
La leyenda, por
su parte, indica que el presidente Lusinchi,
varios ministros, la casi totalidad del CEN de AD
y representantes de sectores importantes del
país, asistieron al homenaje rendido al doctor
Barrios en un hotel de la capital, con motivo de
los 40 años del Instituto Municipal de Crédito
Popular.
Luego cita una
breve declaración de Barrios sobre ese organismo
y, finalmente, describe la acción presente en la
imagen e identifica al presidente, al homenajeado
y al presidente del IMPC.
La imagen
muestra en primer plano a los tres personajes
mencionados. Detrás de ellos aparecen tres
personas más, una vestida de militar, otra de
civil, y a la tercera no se le puede ver el
atuendo que lleva puesto, sino apenas parte de su
rostro ya que Lusinchi la tapa casi totalmente.
Por los gestos
de Lusinchi y del presidente del IMPC se infiere
que éstos platican afablemente. A la vez, el
primero de los antes mencionados sostiene la
medalla que ha sido colocada en el cuello de
Barrios mientras éste, con los ojos
semicerrados, se inclina ligeramente hacia
atrás. La distancia que separa a los personajes
responde a lo que en proxémica se denomina
"zona personal".
La segunda foto,
publicada en El Nacional un día después, pese a
ser similar a la de El Universal, ofrece algunas
variantes. El encuadre es más cercano, razón
por la cual solamente aparecen cuatro personas:
Lusinchi y Barrios adelante, y el militar y el
civil detrás.
La distancia
entre los mandatarios sigue siendo la misma.
Empero, en el código kinésico es donde se
encuentran las diferencias más marcadas respecto
de la otra fotografía.
En efecto, en
esta imagen Lusinchi sostiene la medalla con más
firmeza mientras sus ojos la escrutan
minuciosamente cual experto en gemas preciosas.
Barrios, entre tanto, sonríe y su rostro mira
hacia el lado derecho de la foto izquierdo
de la imagen-.
El título de la
fotografía rompe con la redacción habitual: no
tiene verbo ni sustantivo. Más bien es
enunciativo y su contenido "De 24
kilates"- parece inspirarse en la actitud de
Lusinchi e induce a la lectura de la leyenda la
cual, si bien posee elementos informativos, está
orientada fundamentalmente a fijar posición
respecto del hecho acaecido.
Entre otras
cosas indica que quién sabe cuántas
"trácalas" han hecho en las cuatro
décadas del IMPC tanto sus clientes como sus
administradores. Pero agrega que lo cierto es que
ha cumplido una función popular. Y finaliza
diciendo que por eso la medalla honra a quien la
otorgó y a quien la recibió.
De modo que una
imagen similar a otra fue utilizada para informar
en un caso y para opinar en el otro. No obstante,
hay que reconocer que, en este último caso, la
actitud de Lusinchi por la connotación que
tiene- facilitó la inclusión de un texto
escrito de opinión (13).
Sólo faltaría
saber si lo colocado en este último fue obra de
la intención del reportero gráfico o una
ingeniosa ocurrencia del editor. En todo caso,
por su carácter "referencial" la
imagen ha podido ser utilizada en un mensaje
informativo, como de hecho lo hizo El Universal.
Lo cierto es
que, como indican Manuel Alonso y Luis Matilla:
"El
fotoperiodismo (...) nos brinda una amplia gama
de ejemplos en que la codificación, vinculada o
no a la técnica, influye decisivamente en el
sentido del mensaje. Espacialidad, gestualidad,
escenografía, simbología, luz y color,
mediación instrumental y relaciones entre los
elementos representados determinan el resultado
último de la comunicación, matizados, más que
nunca, por el contexto informativo próximo o
menos próximo". (14)
_________
Referencias
(1) El poder de la imagen.
Salvat Editores. Barcelona, 1981. P. 15
(2) Teoría de la imagen.
Salvat Editores. Barcelona, 1973. Pp. 39-41
(3) Bourdieu, Pierre. La
fotografía, un arte intermedio. Editorial Nueva
Imagen. México, 1979. P. 194
(4) Freund, Gisele. La
fotografía como documento social. Editorial
Gustavo Gili. Barcelona, 1976. P. 142
(5) Freund, Gisele. Ob. Cit.
Pp. 142-143
(6) DURANDIN, Guy. La mentira
en la propaganda política y en la publicidad.
Ediciones Paidós. Barcelona-Buenos
Aires-México, 1982. P. 74
(7) BECEYRO, Raúl. Sobre la
fotografía. Editorial Equinoccio. Universidad
Simón Bolívar. Caracas, 1979. P.69
(8) DE PABLOS, José Manuel.
Fotoperiodismo actual. Servicio de Publicaciones
de la Universidad de La Laguna/Ediciones Xerach.
La Laguna. Tenerife, 1993.
(9) Luis Angulo explica que la
opinión implícita corresponde a todo lo que se
conoce tradicionalmente como "periodismo
informativo" y "periodismo
objetivo". Esta forma de opinión, añade,
se hace muy eficaz como recurso persuasivo, ya
que oculta sus propósitos conativos. De manera
que el público recibe el efecto de modo
inconsciente y acepta la óptica que le ofrece el
medio de comunicación, sin oponer resistencia.
Angulo, Luis. Dos estrategias retóricas en el
periodismo de opinión. Trabajo de Ascenso.
Facultad de Humanidades y Educación. Escuela de
Comunicación Social. Universidad Central de
Venezuela. Caracas, 1990. P.10
(10) THIBAULT, Anne-Marie. La
imagen en la sociedad contemporánea. Editorial
Fundamentos. Madrid, 1976. P. 48
(11) BOURDIEU, Pierre. La
fotografía, un arte intermedio. Editorial Nueva
Imagen. México, 1979. Pp. 193-194
(12) ABREU, Carlos. Los
géneros periodísticos fotográficos. Editorial
Cims 97. Barcelona, 1997. P. 32
(13) ABREU, Carlos. La
fotografía periodística: una aproximación
teórico-práctica. Tesis doctoral. Universidad
de La Laguna. Tenerife, 1993. Pp. 225-227
(14) ALONSO, Manuel y Luis
Matilla. Imágenes en acción. Ediciones AKAL.
Madrid, 1990. P. 99.
* ©
Carlos Abreu es
profesor de la Escuela de Comunicación Social de
la Universidad
Central de Venezuela.
Doctor en Ciencias de la Información por la Universidad de La Laguna (Tenerife, Canarias). Esta tercera y
última parte de su ensayo fue publicado en la Revista Latina de
Comunicación Social,
número 26, febrero de 2000, y se reproduce en Sala de Prensa con la autorización expresa de su
editor.
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