Lengua y
periodismo en el kiosco
electrónico (prensa digital)
Raúl
Trejo Delarbre *
Maravilla
y riesgo, la Internet es tan nueva que sigue
suscitando los asombros más elementales.
Todavía hay quienes suponen que cualquier dato,
declaración o historia, por el solo hecho de
estar en la red de redes, es auténtico o es
cierto.
En noviembre
pasado, el conocido periodista estadunidense
Pierre Salinger anunció en París, en donde es
corresponsal de una cadena de televisión
estadunidense, que el avión 800 de la TWA que
meses antes había estallado en el aire, fue
alcanzado por un misil. La versión le dio la
vuelta al mundo y no pudo ser confirmada. Al
parecer, Sallinger la había obtenido de una
página en la Internet, en donde esa especie
circulaba desde hacía varias semanas.
Hace tres años,
como todos sabemos, comenzó en Chiapas la
rebelión del Ejército Zapatista. En varios
sentidos ese movimiento, junto con sus
discutibles protagonismos nada indígenas y sí
de una ultraizquierda que se pensaba ya superada,
ha resultado innovador, especialmente por su
intensa capacidad para acceder a los medios de
comunicación. A mediados de 1994, un estudiante
de un colegio en Pennsylvania colocó en la World
Wide Web una página con noticias del Ejército
Zapatista. Entonces, hubo quienes pensaron que el
subcomandante Marcos se comunicaba con sus
simpatizantes a través de la Internet. No era
cierto, entre otros motivos porque si usara un
teléfono satelital Marcos sería vulnerable a un
ataque aéreo, como le sucedió a un líder
político en Chechenia que acabó fulminado
mientras hacía una llamada. Pero aunque se ha
explicado de diversas maneras que el EZLN no
tiene acceso directo a la Internet 1,
algunos de quienes han deseado maravillarse ante
esa posibilidad extravagante y posmoderna no han
querido creerlo. Hace un año, un profesor
español que enseña en la Universidad de
Berkeley rechazaba, indignado casi, nuestra
explicación sobre ese asunto: no quería
admitirlo, porque para él la figura idealizada
del líder neozapatista estaba indisolublemente
asociada a la Internet.
El año pasado
en México el periódico La Jornada publicó,
con gran despliegue, que había encontrado el
domicilio electrónico del ex presidente Carlos
Salinas. El autor de una columna especializada en
asuntos de la Internet, halló en un directorio
de domicilios electrónicos el nombre de Carlos
Salinas de Gortari con una dirección falsa,
puesta por algún bromista, que había asignado
al ex presidente un curioso nombre de usuario: babaloco
2. Aunque luego ese diario
reconoció que el dato podía ser ficticio,
no lo desmintió con claridad y muchos de sus
lectores lo creyeron. Hoy en México, no pocos
comentaristas en la prensa están convencidos de
que el ex presidente tenía un e-mail con
ese domicilio.
También a
comienzos de 1996 llegó a México la historia,
acuñada en Puerto Rico, de que una extraña
criatura mezcla de vampiro y demonio asolaba en
las zonas rurales destazando animales domésticos
e incluso, atacando a seres humanos. La leyenda
no había conmovido a los mexicanos hasta que el
noticiero 24 Horas de Televisa presentó una
ilustración tomada de Internet. No se dijo de
qué home page, ni cuál era su autor,
pero como provenía de una fuente tan sofisticada
y junto con la propagación que le dio la
televisión en cadena nacional, el
"Chupacabras" se convirtió en parte
destacadísima del imaginario social durante
varias semanas.
Hace unos
cuantos días, como es bien sabido, 39 personas
se suicidaron en San Diego a consecuencia de una
grotesca creencia. Al despojarse de sus
"contenedores", que es como denominaban
a sus cuerpos, confiaban en alcanzar a una nave
espacial que vendría tras el cometa Hele-Boop
que en las actuales fechas cruza por esta región
del cosmos. El suicidio colectivo en Rancho Santa
Fe, aparte del horror y la descomposición social
que en sí mismo implica, ha sido notorio por el
uso que ésos miembros del grupo denominado
"Puerta del Cielo" hacían de la
Internet. Por si alguien tenía dudas, allí se
demuestra cómo, junto a informaciones y
materiales del mayor rigor científico, en la red
de redes se propagan las supercherías más
extravagantes.
*
* *
Uno de los
grandes riesgos, quizá el mayor, de la Internet,
es la abundancia de trivialidades, basura y
mentiras que circulan por el ciberespacio. Por
eso es preciso tomar con reservas, muchas de las
informaciones que aparecen allí. En la prensa de
todo el mundo e Iberoamérica no es la
excepción, todavía se le da carta de
credibilidad aún a las informaciones más
caprichosas tan sólo porque aparecen en una
página electrónica. Eso no ocurriría si a la
Internet no se la siguiese viendo con una actitud
de mistificadora ignorancia. Con similar
posición, docenas de empresas editoriales en
nuestros países, igual que en el resto del
mundo, han inaugurado sus páginas electrónicas
sin saber bien a bien de qué les servirán.
La Internet es
tan nueva como medio de comunicación con sus
propias singularidades, que la evaluación de sus
auténticos usos y alcances sólo puede hacerse
de manera provisional. Ni siquiera sabemos
cuántos cibernautas hay en el mundo (los
cálculos varían entre 25 y más de cien
millones de personas) y menos aún cuántos de
ellos tenemos en los países de lengua
castellana. Lo que sí puede documentarse, aunque
tampoco hay datos específicos entre otros
motivos porque se trata de un panorama que
constantemente cambia, es la enorme mayoría de sitios
diseñados y leídos en y desde países
anglosajones. El inglés es, sin lugar a dudas,
el idioma de la Internet. Y así, también
indudablemente, seguirá ocurriendo. Por mucho
que algunos gobiernos, universidades,
publicaciones, empresas de toda índole y
ciudadanos a título individual cotidianamente
abren espacios en la Internet con contenidos en
nuestro idioma, prácticamente todos ellos
invariablemente remiten a home pages en
inglés. Es más: para saber qué hay en la
Internet en castellano, tenemos que acudir a
índices, o localizadores, que funcionan en
inglés. Resulta inútil y sería un tanto
ingenuo quejarnos por esa situación.
Simplemente, vale la pena que no la olvidemos
entre otros motivos porque no deja de resultar
peculiar que hablemos del web, los sites,
los bytes y el e-mail en un
congreso de la lengua española. Así es el mundo
y al menos, así es esa colección de espejos del
mundo que tenemos a nuestra disposición, para
maravillarnos y servirnos o para turbarnos y
quitarnos el tiempo, en la red de redes que es la
Internet.
En
el amplio ciberespacio, la prensa
en español es casi inexistente
En esa
colección de espejos, la mayoría de los sitios
disponibles son para el ocio. Es falso que la
Internet sea, hoy, un repertorio de espacios que
fundamentalmente sirvan para la información y la
creación. Aunque una de sus singularidades
respecto de otros medios de comunicación es su
capacidad para la interactividad, en la Internet
casi todo es contemplación, sobre todo de sitios
de entretenimiento. Eso sí, como es bien sabido,
hay esparcimiento para todos los gustos.
Al momento en
que escribimos estas líneas, la noche del
sábado 29 de marzo, estos son los temas por los
cuales están preguntando los usuarios del
localizador Excite, uno de los índices
más extensos y populares que hay en la Internet.
| fellatio |
tyra
banksv |
| clubmed |
pay and
rank |
| lilkim |
economic
interdependence |
| heavens
gate |
garden |
| black
girls |
windows
nt secutity holes |
| aicpa |
poseidon
greek god |
| jlscott
msn com |
nude
girlfriends |
| teenage
abortion |
microsoft
memphiss |
| download
blood |
oak
technology |
| today |
fan
clubs 3 |
En
la Internet hay de todo -negocios y espectáculo,
aprendizaje y holganza, ideas y tonterías,
creatividad y depravación-. También hay espacio
para la prensa. El kiosco digital que encontramos
en la red de redes se compone de versiones
electrónicas de publicaciones cuyo principal
mecanismo de distribución está en sus ediciones
impresas y, por otro lado, publicaciones que son
producidas específicamente para la Internet.
No existe un
índice completo, ni suficientemente confiable,
de la prensa electrónica -menos aún lo hay de
las publicaciones "en línea" en idioma
español-. Uno de los sitios que proporcionan
acceso a una mayor cantidad de revistas es el Electronic
Newsstand, o enews 4, en
donde hay enlaces a más de 2 mil revistas de
todo el mundo, aunque especialmente de los
Estados Unidos. La asiduidad de quienes se
acercan a estas publicaciones, nos permite saber
cuáles son algunas de las preferencias
predominantes de quienes leen prensa digital. En
diciembre de 1996, las 20 publicaciones más
consultadas entre las que forman el catálogo de enews
fueron, en orden de preferencia, las siguientes:
1. Yellow Silk,
2. Discover
3. Business Week
4. The New Republic
5. The New Yorker
6. Economist
7. Playboy
8. National Business Employment Weekly
9. Guitar Player
10. Spin
11. Forbes
12. Chrysler Power
13. Civilization
14. Saturday Night
15. Foreign Policy
16. Journal of Commerce
17. Kiplingers
18. Management Review
19. Internet World
20. Healthy Kids Fuente: electronic
newsstand, enews, "The Twenty
Most Popular Titles on Enews".
December 1996.
|
La
publicación que encabeza ese repertorio es una
revista de contenido erótico; le siguen una de
divulgación científica, un semanario de
negocios y dos revistas de contenido político y
cultural. Entre las 20 más leídas hay de todo:
partituras para guitarra, automóviles y
finanzas, espectáculos y ofertas de empleo, sexo
y salud infantil. ¿Qué, de todo el acervo de enews,
está escrito en español? A fines de marzo
pasado, hurgamos en el directorio de ese sitio
electrónico para buscar publicaciones en nuestra
lengua entre las más de 2 mil revistas a las
cuales allí hay acceso. El
"directorio-monstruo", como se le
anuncia, está organizado por orden alfabético.
En los títulos de las varias docenas de
publicaciones que comienzan con "A" no
hay una sola palabra en español, pero en la
siguiente letra hallamos el Bienvenido
Magazine que sin embargo, está escrito en
inglés: se trata de una revista para inducir al
turismo a Puerto Rico.
En el índice de
enews hay publicaciones en primer lugar en
inglés, pero también en alemán, árabe,
francés, hebreo, italiano, japonés, latín,
portugués y ruso. Sin embargo la prensa en
español no existe en ese importante índice.
Avanzando en él, encontramos Hispanic on Line,
que es una revista mensual de la comunidad latina
en los Estados Unidos y que entre otros
atractivos ofrece una conversación interactiva
con el cantante Julio Iglesias; sin embargo, los
textos son todos en inglés. Mucho más adelante
hallamos la revista Saludos Hispanos, que
contiene información sobre carreras y educación
universitarias, pero también en inglés. Entre
las 2 mil revistas compiladas en ese kiosco
electrónico hay publicaciones sobre ciencia
política, computación, espectáculos,
electrónica, finanzas, fotografía,
gastronomía, golf, literatura, música,
religiones, salud, sexo y sexualidad, viajes y
viviendas, entre muchos otros temas. Pero ni una
sola de esas más de 2 mil revistas, está en
español.
Constatar la
limitada presencia, a veces incluso inexistencia
de la prensa en español en la red de redes,
puede ser un tanto masoquista pero también
engañoso. Como todos sabemos, igual que muchas
otras expresiones del desarrollo tecnológico, la
Internet ha sido creada, desarrollada y
utilizada, fundamentalmente en idioma inglés.
Los cibernautas de todo el mundo encontraron que
la mayoría de los sitios en la red de redes
funcionan en esa lengua y así la han seguido
propagando. Desde ese punto de vista, sólo con
fingido candor o con una suerte de
fundamentalismo lingüístico, podemos
asombrarnos de la escasa presencia de sitios en
español.
Pero esa débil
cuota de páginas en nuestra lengua en la red de
redes, también puede ser considerada como
expresión de las dificultades que hay en
nuestros países tanto para el acceso a la
comunicación en la Internet, como para la
propagación de nuestras culturas en ese medio.
Desde luego, hoy en día en la world wide web que
algunos prefieren denominar la "telaraña
mundial" de la Internet, existen millares de
páginas en español (a comienzos de 1997 en
México, por ejemplo, tenemos unos 2 mil sitios
diferentes en ese espacio audiovisual de la
Internet). Una cantidad importante de todas
ellas, ha sido colocada por empresas editoriales
que buscan propagar por ese nuevo espacio los
contenidos que de cualquier manera editarían con
los tradicionales recursos impresos y algunas
pocas, son revistas que sólo circulan en el
ciberespacio. A la fecha, no existen índices
específicos y que a la vez sean suficientemente
amplios y actualizados, de la producción
periodística en español en la Internet. Los
índices disponibles reunen a todo tipo de
publicaciones y están elaborados con criterios
que se consideran pertinentes para la mayor parte
de los actuales usuarios de la red de redes, que
son anglosajones. Todavía ahora, quizá el 80
por ciento de los cibernautas en todo el mundo,
son estadunidenses y canadienses. Así que no es
de extrañar que los catálogos de páginas
electrónicas estén diseñados según las
preferencias de esos usuarios.
La Internet es
una extraordinaria fuente de información aunque,
como señalamos antes, también de distorsión y
confusión. El material allí disponible es tan
abundante que casi siempre resulta abrumador. Por
eso, especialmente en materia de noticias, cada
vez prospera más la "personalización"
de índices y localizadores, para que el usuario
reciba en su computadora informaciones y otros
materiales periodísticos clasificados de acuerdo
con sus intereses más específicos. El
"periódico personal" que, con diversos
formatos puede diseñarse ahora, tiene la ventaja
de que en él aparecerán materiales sobre temas
determinados, aunque con la enorme limitación de
que restringimos la información a los asuntos
que hemos señalado como atractivos para
nosotros.
El último grito
de la moda cibernáutica son los servicios de
"entrega" de información específica
que buscan, seleccionan, organizan y nos muestran
materiales noticiosos de muy diversas fuentes a
través de un software especial. Cada uno
de esos servicios (la mayoría, de manera
gratuita) ofrece la consulta de los temas que nos
interesan en las publicaciones y bases de datos
periodísticos más relevantes en la Internet.
¿Cuántos de esos servicios y en qué medida,
incluyen entre sus fuentes de información al
periodismo electrónico en idioma español?
Hace pocas
semanas la revista PC Magazine, sin duda
la de mayor circulación en el mundo de las
computadoras, publicó una selección de los localizadores
de noticias ahora disponibles para la Internet.
Algunos de ellos comienzan a funcionar apenas nos
conectamos con la red de redes y cada vez que se
localiza un material afín a los intereses que
hemos indicado, la información aparece en algún
sitio de nuestra pantalla. Otros ofrecen noticias
continua, otros más despliegan su selección
cuando abrimos una ventana específica. Allí
pueden mostrarse, según nuestros gustos,
noticias locales e internacionales, pronósticos
del clima, comentarios políticos, asuntos
deportivos o de casi cualquier índole. PC
Magazine seleccionó a once de estos
servicios como los más accesibles y completos y
nosotros los visitamos uno por uno en busca de
prensa en español 5. Todos ellos,
toman a diversos periódicos, revistas y medios
con presencia en la Internet, como fuentes
informativas para sus usuarios. Entre esas
fuentes hay diarios y revistas, agencias de
noticias, servicios de comunicación, estaciones
de radio y televisión, cuya información en
todos los casos ya se encuentra en la Internet.
La utilidad de
tales servicios radica en la compilación que de
ese amplio y creciente universo hacen esos
localizadores. Por ejemplo, la Air Media Live
Broadcast Network busca información en las
fuentes primarias, que aparecen mencionadas de la
siguiente manera. CNN, Reuters, Reuters-Variety,
UPI, Knight-Ridder, America On Line, Movie Link,
AFP, Ziff Davis, ITAR-TASS, Freese-News Weather,
I-Golf, Quote.Com, World Entertainment News,
Travelgram, Lottery World, Psychic Advice On
Line, Yoyodyne. Ninguna de esa veintena de
fuentes informativas suele recoger noticias de
los países de habla hispana. En un catálogo de
fuentes secundarias, se incluye a Interpress
Service que suele incluir noticias de América
Latina y a una agencia llamada South America
Business Information. El servicio Psychic
Advices, que ofrece horóscopos en línea, tiene
más relevancia que las agencias con noticias de
los países de habla hispana.
After Dark
Online ofrece búsquedas en el archivo
electrónico del USA Today entre otras
fuentes, pero ninguna de ellas en español. Lo
mismo ocurre con AlphaConnect StockVue que
se especializa en información financiera, BackWeb
que acude al Jesuralem Post y The Wall
Street Journal, Castanet Tuner que
entre otros servicios proporciona canales de
discusión de noticias e IBM NewsTicker.
El paquete de entrega de In-Box Direct,
patrocinado por la empresa Netscape, recopila
noticias en las páginas de The New York Times,
USA Today, Mercury Mail, Sports
Illustrated y People Daily entre otras
publicaciones electrónicas y tiene la
singularidad de acudir a varios diarios y
revistas no estadunidenses: Australian
Finantial, Elle International, Rheinishe
Post On Line, The Daily Mirror,
Finantial Times Review y Mondadori On Line.
Entre ellos, se incluye una publicación, por
fin, española: Correo Expansión Directo, especializado
en finanzas. Nada más.
El octavo
servicio de búsqueda de noticias que revisamos
fue Intermind Communicator que ofrece 170
"canales" que acuden a otras tantas
fuentes de noticias, entre ellas las páginas en
Internet de varias estaciones de televisión y
radio. Ni una palabra en español. El servicio Netdelivery
busca en los principales índices de la red pero
no ofrece acceso específico a publicaciones
electrónicas. El True PoinCast Network
tiene 16 "canales"; el de noticias,
proporciona enlaces a las páginas de Reuters,
CNN y otros servicios pero ninguno en español.
Exageración
y realidad en las
audiencias de la prensa en red
Mención aparte
merece el localizador My Yahoo!
News Ticker, que no tiene enlaces directos a
otros servicios de noticias pero que cuenta con
el enorme banco de datos del índice más popular
en la Internet, el denominado Yahoo!, que
organiza centenares de miles de páginas
electrónicas por países, o por temas. Es decir,
My Yahoo no ofrece acceso a alguna o
varias compañías de noticias en particular sino
una búsqueda, posiblemente más lenta que otros,
en un universo mucho más amplio.
En la página de
sitios "web" regionales (que es como se
les denomina a los no estadunidenses) registrados
en los índices Yahoo!, buscamos los
subíndices destinados a países de habla
hispana. En cada uno de ellos se mencionan varias
categorías (gobierno, economía, cultura,
etcétera) y en el rubro destinado a
"noticias y medios" localizamos las
páginas específicas de publicaciones impresas y
electrónicas.
El resultado,
aparece en el cuadro 1, en el Anexo de esta
ponencia. La segunda columna muestra el número
de sitios, o páginas electrónicas, que los
índices Yahoo! atribuyen a cada nación.
La tercera, la cantidad de espacios clasificados
como de "news & media", que es
desglosada en las cinco siguientes columnas:
revistas, periódicos, radio, televisión y otros
medios. Estos datos deben ser tomados como
indicativos y no del todo puntuales, ya que todos
los días surgen algunos y desaparecen otros
sitios en la Internet. De ellos, el índice que
consultamos no necesariamente comprende a todos.
El criterio para incluir en el rubro
"noticias y medios" a una publicación
no siempre es riguroso. Hay revistas
latinoamericanas o españolas que no aparecen en
esta clasificación y sí en
"política", o "cultura". En
el caso de los periódicos, casi siempre se trata
de diarios con páginas en Internet pero
eventualmente, son incluidas publicaciones de
otra periodicidad. Con el propósito de comparar
la situación de la prensa iberoamericana en la
Internet con la de otros países, añadimos al
final del cuadro los datos de algunas otras
naciones. No fue posible encontrar cifras
completas de la presencia estadunidense, porque
no hay índices específicos para todas las
páginas de ese origen, excepto las que se
refieren a publicaciones de contenido local.
Descontando a
las publicaciones en inglés pero registradas en
alguno de los países latinoamericanos, tenemos
que al momento de esta revisión, el índice Yahoo!
incluía, en su categoría "news &
media", 67 revistas y 88 periódicos en
español. Por supuesto estos datos son parciales
porque, insistimos, hay publicaciones que no son
registradas por ese índice o que no están
clasificadas en el mencionado rubro. De cualquier
forma, ese es un universo significativo de la
prensa en español en la Internet. En total, los
mismos índices, sin distinción de idiomas o
nacionalidades, reconocen la existencia de 613
revistas y 522 periódicos en la red de redes 6.
Aunque
provisionales, esos datos nos permiten tener un
panorama de la presencia de la prensa en español
en la Internet. En los parámetros que hemos
mencionado, las revistas en nuestro idioma
constituyen algo menos del 12% de la oferta
periodística que en ese género hay en la
Internet y de los periódicos en la red, los que
se editan en español alcanzan algo menos del
17%.
Hay otros
indicadores del periodismo en este idioma. El
índice "Medios de comunicación españoles
en la red" que mantiene Miguel Angel
Monjarás Llorente, enlista al 10 de marzo de
1997, 23 diarios y semanarios de carácter
general y regional, un suplemento, una revista de
información general, una agencia de noticias, 7
estaciones de radio y TV, 5 medios de
información económica, 4 publicaciones de
carácter deportivo, 7 de ciencia, cultura,
literatura o educación, 2 medios de información
musical, 6 relacionados con la Internet o la
informática y uno más de índole no
especificada 7. Con un criterio más
holgado porque junto a diarios y revistas o
magazines incluye boletines, cartas de noticias y
otros materiales de diversa índole informativa,
un reciente libro especializado en periodismo
electrónico registra, hasta mediados de 1996,
110 publicaciones españolas en las redes. La
primera de ellas fue El Temps de Valencia,
surgida en 1994 8. Los autores de ese
trabajo, consideran que: "En España, pese
al retraso que nuestro país suele tener en estos
temas, la demora en la aparición de
publicaciones en línea no ha sido tan alarmante
como cabría sospechar en un primer momento. De
hecho, durante los dos últimos años han surgido
sucesivamente las versiones electrónicas de un
elevado número de periódicos y revistas
españoles hasta formar un nutrido grupo de
medios impresos en Internet" 9.
Por lo que
respecta a México, el México Index, uno
de los índices más completos de las sitios que
este país tiene en la Internet, incluye
en marzo de 1997 a 54 revistas y 56 periódicos
con páginas electrónicas (aunque algunos de
ellos no son diarios mexicanos) e incluso en esa
relación encontramos varias ausencias 10.
Los anteriores
datos son inevitablemente provisionales en vista
de la constante apertura de espacios
electrónicos de toda índole. Pero de la
audiencia que alcanza el periodismo en la
Internet no se cuenta con acercamientos
estadísticos. Eso sí, no pocos editores de
páginas en la red padecen la ilusión, ignorante
a veces pero en otras ocasiones desvergonzada, de
quienes suponen que cada sitio en la Internet es
visitado por millones de personas.
En la red de
redes, como hemos dicho, deambula una cantidad de
entre 35 y 60 millones de usuarios 11.
Pero eso no significa que cada una de las
páginas que son instaladas en la telaraña
electrónica atraerá a ese número de lectores.
No hay
estadísticas completas sobre la cantidad de
páginas que ahora existen en la WWW, pero suman
centenares de miles 12. Las más
visitadas, son unas cuantas. Las que reciben a
más usuarios, suelen ser las páginas de
información práctica, o las de entretenimiento.
Por ejemplo, la home page de "My
Virtual Reference Desk", un servicio de
información enciclopédica que recopila datos de
6 mil sitios en la Internet, recibió 113 mil
visitas entre setiembre de 1995 y mayo del 96, es
decir, un promedio de menos de 450 cada día. Se
trata de uno de los espacios más frecuentados en
la Red. Conviene recordar ese dato, para
compararlo con la audiencia de algunas páginas
de prensa electrónica.
La moda de
colocar en la Red de Redes el contenido de las
publicaciones impresas, junto con el enorme
caudal de divulgación e interactividad que puede
implicar, también causa infatuamientos gratuitos
y hasta necios. Con frecuencia, algunos editores
aseguran que todos los días tienen centenares de
miles de lectores, aunque no tengan manera
verosímil de comprobarlo. De ser ciertas esas
estimaciones jactanciosas, la prensa electrónica
estaría desplazando definitivamente a la de
carácter impreso y no parece que estemos, al
menos todavía, en esa situación.
Para mencionar
un ejemplo, en marzo de 1996 el diario mexicano El
Universal abrió su página en la WWW.
Siguió así los pasos de diarios como La
Jornada, Reforma y El Economista y
de la misma forma que algunos de ellos, se valió
de los servicios de la Universidad Nacional
Autónoma de México, que tiene el proveedor de
conexiones a la Internet más grande en el país.
Poco después los editores de El Universal,
no sabemos si por ignorancia o por exagerados,
llegaron a ufanarse de haber tenido una cantidad
de consultas que sería nueve veces superior a la
del "Virtual Reference Desk", pero en
menos de la cuarta parte del tiempo antes
mencionado. Pocas semanas después de haber
inaugurado su presencia electrónica, en la
primera plana de su edición en papel ese
periódico incluía una nota con el siguiente
titular: Superó el millón de consultas, por
medio de Internet, EL UNIVERSAL 13.
La información se refería a un encuentro que
tuvieron, en las instalaciones del diario, los
directivos de dicha casa editorial y varios
funcionarios de la UNAM, encabezados por el
entonces Rector, José Sarukhán. El periódico
se ufanaba de que en menos de dos meses, su
edición electrónica había tenido esa
millonaria cantidad de consultas.
No es nueva la
actitud de un medio de comunicación mexicano
para exagerar sus cifras de circulación (en este
caso, circulación electrónica) para impresionar
a los despistados. Lo que llamó la atención fue
que El Universal aprovechara el hecho de
haber sido anfitrión de las autoridades
centrales de la UNAM y que esa institución
académica no hubiese aclarado el evidentemente
desmesurado cálculo, del que aparecía como
responsable. En la Internet, existen recursos
para medir la afluencia de cibernautas. Hay
páginas que tienen contadores, que se actualizan
cada vez que un usuario "entra" para
mirarla, consultarla o intreractuar en ella. La
página de El Universal, al menos cuando
apareció aquella nota, no contaba con ese
recurso.
Es casi seguro
que el diario mexicano más leído en la Internet
sea La Jornada, entre otros motivos porque
su orientación editorial, que a riesgo de
esquematizar demasiado puede considerarse como de
centro-izquierda, concide con las simpatías
políticas del mundo universitario que todavía
tiene presencia importante entre los usuarios de
la red de redes. La Jornada inauguró su
página electrónica en febrero de 1995 y pronto,
el exceso en la demanda por parte de lectores en
todo el mundo obligó a colocar un par de
"espejos" que reflejan desde otros
servidores electrónicos el contenido que ese
diario pone a circular en la red. Dos años
después, La Jornada informaba que la
cantidad de consultas diarias en su página
electrónica era ya de 85 mil 14. Ello
no significa necesariamente que ése sea el
promedio de lectores a distancia de ese diario.
85 mil consultas, puede ser el número de accesos
a cada uno de los espacios de la edición
cotidiana y del archivo en línea de La
Jornada. Por ejemplo, un lector que: (1) abre
la portada, luego se detiene para (2) ampliar una
fotografía, pasa (3) al editorial, lee (4, 5 y
6) tres noticias diferentes, consulta (7) la
sección de cartas y luego busca en la página de
ejemplares anteriores (8) una información de la
semana pasada (9) habrá realizado nueve
consultas que son contabilizadas de manera
separada. Es decir, el dato de 85 mil accesos
diarios puede dividirse entre ocho o diez -o
más- para saber la cantidad aproximada de
lectores que cada día tiene la página
electrónica de ese diario.
Aún así, 9 u
11 mil lectores cada día (o quizá menos, pues
el promedio de accesos de cada usuario puede ser
mayor) no es una cantidad despreciable lo mismo
dentro de los parámetros de consulta que hay en
la Internet, que en comparación con la
circulación real de los diarios en México. La
versión en línea del diario estadunidense The
Wall Street Journal que apareció a fines en
1993, llegó a alcanzar hasta entre 45 mil y 50
mil "entradas" cada día cuando el
acceso a su contenido era gratuito. En 1995
comenzó a cobrar una cuota primero de 12
dólares mensuales incluyendo la suscripción a
la versión impresa de ese periódico y más
tarde de 20 dólares anuales sólo por la
edición interactiva y sus editores aseguran que
actualmente atienden a cerca de 30 mil personas
al día 15.
En enero de 1997
el diario madrileño El País, que apenas
en mayo anterior había inaugurado su página en
Internet, informaba que en los días laborables,
tenía un promedio de 32 mil lectores diarios. El
País realizó entre los lectores de su
página electrónica una encuesta de donde
resultó que más del 80% de quienes
respondieron, viven en España y un 8% en
América Latina. Es decir, los consumidores de
esa información son primordialmente cibernautas
de lengua española. Puede considerarse que de la
misma manera que alcanzan poca presencia en los
índices internacionales, las páginas de las
publicaciones hispanoamericanas son leídas
fundamentalmente por cibernautas de los mismos
países en donde son editadas.
Entre los mismos
encuestados, la página electrónica más
visitada es la de la empresa Microsoft (que, no
en balde, ofrece en su página en español una
liga directa a la de ese diario) con el 6.8% de
preferencias y el segundo sitio lo tiene la misma
página de El País con 6.2%. Las
versiones electrónicas de otros diarios
españoles, ABC y El Mundo, tienen
los siguientes sitios con 2.5% y 2.3% de las
preferencias según esa encuesta. Como se puede
apreciar, los usuarios que prefieren un diario,
tienen a las páginas de otros periódicos entre
sus favoritas 16.
Incertidumbres
y vicisitudes
del periodismo en la Internet
Si el periodismo
en la red es un asunto reciente, todavía lo es
más el periodismo en lengua española. Aún no
tenemos indagaciones de los resultados y
experiencias de esta forma de expresión pero,
esencialmente, podemos considerar que comparte
las ventajas, incertidimbres y vicisitudes que
tienen todas las publicaciones electrónicas.
- La
rentabilidad financiera del periodismo
electrónico sigue siendo, en lo
fundamental, una expectativa a mediano
plazo. La gran mayoría de las
publicaciones electrónicas en español,
a semejanza de las que hay en inglés,
son de acceso gratuito. Cuando tienen
ingresos propios es por la venta de
espacios publicitarios que son leídos
por los cibernautas que se asoman a esas
páginas. El financiamiento fundamental
de estas páginas corre a cargo de las
casas editoriales que, además de la
versión en tinta y papel de su
periódico o revista, incursionan en la
nueva modalidad que significa tener la
versión electrónica. El futuro de la
publicidad en la Internet sigue siendo
incierto. Cuando confrontan las
expectativas de quienes promueven sus
páginas electrónicas con la realidad de
audiencias todavía modestas aunque sin
duda crecientes, los anunciantes dudan en
mantener sus avisos pagados. Además
entre los usuarios de la Internet sigue
existiendo cierta reticencia, por cierto
cada vez menor, a admitir los espacios
publicitarios a los que algunos
consideran como intromisión en la
antaño descomercializada red de redes.
- Hasta
ahora, la utilidad principal de estas
páginas en la red de redes ha sido para
sus lectores, más que para editores o
anunciantes. Los estudiantes mexicanos
que hacen posgrados en Europa, ahora
pueden leer cotidianamente periódicos de
su país. Los españoles que radican en
Venezuela, Argentina o México, pueden
tener acceso a la prensa madrileña
incluso antes de que los primeros
ejemplares lleguen a los kioscos en la
Puerta del Sol. Los estudiosos de asuntos
latinoamericanos en universidades o
centros de investigación estadunidenses
cuentan con material de primera mano
acudiendo todos los días a docenas de
publicaciones en la red. Todos ellos
salen ganando, al menos en oportunidad,
al tener en sus pantallas los textos e
ilustraciones que antes sólo podían
conocer varios días después. Pero para
los editores de estas revistas y diarios,
además del servicio adicional que
ofrecen, por lo general con cargo a las
finanzas producidas por sus ediciones
impresas, la principal y a menudo difusa
utilidad es simplemente de imagen
pública: tener una edición electrónica
es una manera de formar parte del
periodismo de apariencia más
contemporánea, es un recurso para ser, o
parecer, modernos.
- Una de las
características de la Internet es la
facilidad para poner en circulación
ideas y mensajes a costo muy bajo. Es
preciso tener algunas destrezas
técnicas, pero no hace falta ser
diplomado en cibernética para organizar
y colocar en línea una página en el
web. Tanto así, que hoy circulan por la
Internet millares de páginas con
información que no le importa mas que a
quienes la colocaron allí: anécdotas,
trivia, simplezas y bagatelas de toda
índole, abundan en la red de redes.
Pero, curiosamente, esa facilidad para
publicar, que es de alguna suerte un
recurso democratizador, ha sido poco
aprovechada por los usuarios de lengua
española. La gran mayoría de las
publicaciones electrónicas que circulan
en este idioma, han sido colocadas por
empresas que de una u otra ya manera
forman parte de la institucionalidad
editorial en sus países. A diferencia de
lo que ocurre con grupos políticos,
estudiantiles y de los más diversos
segmentos sociales en los países
anglosajones que ponen a circular
centenares de publicaciones
electrónicas, este recurso es,
comparativamente, poco utilizado por
cibernautas de habla hispana. Hay muy
pocas publicaciones en este idioma que
circulen exclusivamente en la Internet;
casi todas son reflejo, copia o
síntesis, del periodismo impreso y casi
siempre, comercial o institucional.
- La
interactividad, es otra de los
particularidades de la Internet que
aparece poco en las prensa electrónica
en castellano. A diferencia de numerosas
revistas y diarios cuyos espacios de
discusión se encuentran entre los
segmentos más visitados en sus versiones
electrónicas, la prensa latinoamericana
y española en línea, emplea escasamente
ese recurso. La posibilidad de opinar
sobre los temas que aparecen en cada
edición electrónica es poco
aprovechada, quizá porque los usuarios
de lengua española tienen menos afición
por ese tipo de participación. Podemos
aventurar incluso, que los cibernautas en
español son más contemplativos que
aquellos que se comunican en inglés, o
en otros idiomas. Los sitios de
discusión en nuestra lengua, por ejemplo
en los foros Usenet, son muy pocos aunque
con mayor propensión a los textos
largos, con vehementes parrafadas, a
diferencia del estilo conciso, más con
interjecciones que con ideas, que
prevalece en las discusiones
electrónicas en idioma inglés.
Ese es un estilo, por cierto,
simplificador del discurso y de la
arquitectura lógica de la escritura
tradicional. Cuando se sustituyen los
razonamientos en extenso por las frases
breves, a menudo acrónimos o con
interjecciones o símbolos ortográficos
para expresar estados de ánimo, se
abrevian también las ideas. En la WWW,
una de las publicaciones que ha abierto
foros para sus lectores es el diario
español El País.
- La prensa
en español en la Internet suele ser
repetición, o síntesis, de las
ediciones impresas. En el mismo formato o
en alguna adaptación para las pantallas
de computadora, las noticias, los
comentarios y fotografías y viñetas de
la prensa en papel y tinta, son
digitalizadas para que circulen por la
red. Hasta donde sabemos, aún no hay
ediciones completas que se renueven
específicamente para los lectores en
Internet.
En el periodismo electrónico
estadunidense ya comienza a manifestarse
alguna rivalidad, todavía incipiente,
entre las ediciones tradicionales y las
versiones para la red de redes. En marzo
pasado, el periódico The Dallas
Morning News decidió publicar en su
versión para Internet una noticia
exclusiva, antes de que apareciera en la
edición impresa. La confesión de
Timothy McVeigh, acusado de la trágica
explosión en un edificio en Oklahoma en
abril de 1995 y que era una noticia muy
atractiva para los estadunidenses,
apareció en la página de ese diario en
Internet y pudo ser reproducida en muchos
otros medios, de tal suerte que ya era
conocida cuando el Dallas Morning
la imprimió para sus lectores
tradicionales. Al parecer, la redacción
del diario quiso adelantarse a un posible
veto judicial gestionado por los abogados
de McVeigh 17.
Ese episodio marca nuevas tendencias en
el periodismo electrónico. Por un lado
la prensa dispone de un recurso
adicional, que al menos hipotéticamente
la pone a salvo de interdictos legales;
las publicaciones electrónicas pueden
actuar así como coberturas, o coartadas,
de sus hermanas en el periodismo impreso.
En segundo lugar, la prensa escrita
compite, aunque sea de esa manera
indirecta y en un nuevo espacio, con los
medios electrónicos; en opinión de un
especialista en estos asuntos:
"durante unas horas, un periódico
ha podido acabar con el privilegio del
cual gozan otros medios como la radio y
la televisión: el de la inmediatez... es
una verdadera revolución
tecnológica" 18. Y en
tercer término, el periodismo en línea
comienza a tener sus propios ritmos:
habrá publicaciones electrónicas que se
mimeticen con la inminencia frenética
que suele caracterizar a la televisión y
la radio buscando y haciendo circular
noticias a raudales, en tanto que algunas
otras prefieran el relativo sosiego que
en comparación con los medios
electrónicos puede tener el periodismo
impreso en donde es importante dar a
conocer un acontecimiento, pero también
lo es ponerlo en contexto, documentarlo,
explicarlo. Entre la competencia por la
novedad y la búsqueda de la reflexión,
el periodismo electrónico tendrá que
encontrar sus propios parámetros.
- El de los
derechos de autor, es un tema sin
solución que deambula por toda la red de
redes. En el caso de las páginas
personales en el web hay pocos
reclamos si alguien copia un archivo,
pero para periódicos y revistas que son
muy celosos del copyright en sus
ediciones impresas, la presencia en
Internet se ha vuelto una fuente de fugas
y plagios casi incontrolable. La
legislación internacional y nacional
sobre derechos de autor en la red de
redes, aún es incipiente. Las reuniones
internacionales dedicadas a discutir este
asunto sólo han concluido en que el
análisis de esa cuestión debe
proseguir. Por una parte, es difícil
establecer qué materiales están
protegidos legalmente y cuáles no,
cuando se trasladan del periodismo
impreso a la circulación en las redes, a
menos que se trate de textos o imágenes
cuya reserva legal haya sido realizada de
manera específica (y aún así, no
siempre está claro que la reserva legal
incluya a los materiales digitalizados
para su circulación electrónica 19).
En segundo lugar, es prácticamente
imposible impedir que un usuario copie un
texto o un archivo gráfico, que lo mismo
puede guardar para su atesoramiento
personal que para reproducirlo en otro
sitio, incluso en la Internet misma. En
tercer término, aunque esto sea más
subjetivo, en la red de redes ha existido
una suerte de comunitarismo solidario
que, más allá de ideologías, ha
defendido el libre flujo de ideas y el
intercambio más flexible de documentos
electrónicos e incluso la propagación
de programas de cómputo gratuitos.
Una de las revistas en línea más
visitadas y expropiadas, es la conocida Playboy.
Aunque el acceso a sus páginas está
cada vez más restringido a quienes se
suscriben a ellas (y mediante una cuota
reciben una contraseña para entrar a la
edición electrónica) la reproducción
de fotografías de las justamente
célebres conejitas ya tiene preocupada a
la empresa de Mr. Hugh Heffner. Esas
ilustraciones, lo mismo son copiadas para
servir como "papel tapiz" en
las pantallas de millares de computadoras
personales, que como atracción en otras
páginas electrónicas, muchas de las
cuales venden material de contenido
sexual. Eileen Kent, vicepresidente de
Nuevos Medios de Playboy, ha anunciado
que se estudian varias medidas para
imprimir una "marca digital" en
esas fotografías para que cuando sean
utilizadas sin autorización su empresa
pueda entablar demandas legales 20.
El debate al respecto, sigue abierto. A
fines de 1996, uno de los miembros de la
presidencia de la conferencia de la
Organización Mundial de la Propiedad
Intelectual en Ginebra, el finandés
Jukka Liedes, explicaba ese confuso
panorama en los siguientes términos:
"¿Quién es el responsable de una
infracción (en Internet)? ¿el que
apretó el botón (para hacer una
reproducción)?, ¿el que pidió a otro
que apretara el botón? ¿O el
propietario del establecimiento donde el
botón fue apretado? Internet es un
fenómeno global y tenemos que definirlo.
No hay una legislación global. Sólo
podemos llegar a acuerdos que
proporcionen soluciones nacionales" 21.
Para seguir con
las interrogantes, ¿cuál es el futuro de la
prensa en la Internet? También a ese respecto de
desgranan y polarizan las opiniones. Hay
nostálgicos de la tinta y el papel que aseguran
que el ritmo de la escritura y la lectura, la
cadencia de la publicación impresa, la costumbre
y el costo de los diarios y revistas, hacen
imprescindibles a las publicaciones impresas.
Nada es equiparable, dicen, al placer de leer el
diario durante el desayuno o a la facilidad de
doblarlo para traerlo bajo el brazo en el metro.
Pero ya hay quienes desayunan delante de su laptop
conectada a la Internet y ahora es técnicamente
posible (aunque sea con riesgo de nuestra
integridad personal delante de posibles
asaltantes) andar por la calle con una
computadora pequeña conectada a un teléfono
celular. Por su parte, los defensores del
periodismo electrónico aseguran que allí está
el futuro de la prensa, que la escasez de papel
hará indispensables a los recursos de
información digitales y que las hemerotecas
serán más accesibles por módem y además,
menos polvosas.
Una opinión
singular por su controvertida personalidad pero
que reproduce el estado de ánimo triunfalista
que los editores de prensa electrónica quieren
tener respecto del periodismo tradicional, ha
sido manifestada por Larry Flynt, el creador de
la revista pornográfica Hustler y sobre
cuya biografía el cineasta Milos Forman hizo una
reciente y discutida película. En 1995 comenzó
a aparecer en la Internet Hustler Online y
ya hay quienes piensan que sustituirá a su
hermana mayor impresa. Flynt considera: "La
circulación de todas las revistas ha declinado
en los pasados 10 años. Por otra parte, Hustler
Online creció a un ritmo del 500 por ciento
el año pasado. ¿Por qué ocurre eso? Creo que
es la comodidad y privacía que la Internet
ofrece. Para obtener una copia de Hustler
debes ir a comprarla al puesto de revistas o
suscribirte, pero si tienes una computadora a tu
alcance, puedes tener acceso a la revista y
leerla ahí mismo. Creo que las revistas
seguirán existiendo, pero el futuro está en la
Internet" 22.
El periodismo
impreso y el que se propaga de manera
electrónica tienen, cada uno, singularidades.
Quizá más que competir entre sí, puedan
complementarse. "Obviamente -dice R.U.
Sirius, cofundador de la revista Mondo 2000 especializada
en asuntos de cibercultura- los medios
interactivos despliegan capacidades que no tienen
los medios impresos. En la medida en que este
campo se vuelve más intuitivo, se democratiza el
intercambio de imágenes, video y sonido. Con el
texto inteligente, la Red es potencialmente el
mejor sitio para investigar. Es un gran lugar
para los foros públicos. Sin embargo, las
presentaciones de cuerpos de texto complejos,
creativos y substanciales, son preferibles de
manera impresa. Mucha gente no lee con gusto los
textos más largos en la Red".
Más dura con el
periodismo tradicional, es la opinión de David
Talbott, editor de una de las revistas
electrónicas más relevantes, Slate (La
Pizarra) patrocinada por Microsoft: "La Red
ha producido sólo un puñado de buenas
publicaciones nuevas en los dos años recientes.
Al mismo tiempo, el mundo impreso no sólo no ha
producido ninguna nueva publicación de calidad
en los años recientes, así que me parece que el
momento creativo de la edición ahora se
encuentra en línea. Ninguna publicación impresa
surgida recientemente, puede competir con Salon,
Slate, HotWired o Feed. No
sólo esas publicaciones en la Red desarrollan
una gran escritura, sino que además burbujean
con la retroalimentación de los lectores que no
es posible excepto en las limitadas páginas de
las cartas al editor" 23.
Mutaciones,
desfiguraciones o adaptabilidad
del idioma español en la red de redes
La prensa
digital en español se enfrenta a varias
limitaciones. Algunas, son consecuencia de la
todavía escasa propagación de las redes de
información electrónica en muchos de nuestros
países. En 1994 México tenía 2.2 computadoras
personales por cada cien habitantes y Chile 3.1,
en comparación con las 17.5 de Canadá o, la
tasa más alta, 29.5 en Estados Unidos 24.
Además, como es de esperarse, únicamente los
segmentos de la sociedad con mayor capacidad
económica tienen acceso frecuente a los recursos
informáticos.
También en
México, en 1994 sólo el 5.6% de la población
urbana manifestaba que sabe usar una computadora.
Unicamente en el 3.29% de los hogares mexicanos
había al menos una computadora personal. De los
hogares en donde había computadora, el 84.8%
recibían un ingreso superior a ocho salarios
mínimos, que es el estrato en donde se ubica el
15% de las familias mexicanas con mayores
ingresos 25. En otras palabras, los
mexicanos que saben emplear esta herramienta
informática siguen siendo pocos y el acceso a la
computación es privilegio de las familias con
más recursos.
Todo ello es muy
obvio, pero no deja de ser útil documentarlo y
precisar los límites del acervo en términos de
destrezas y equipo informáticos que hay en cada
país. Así que cuando hablamos de periodismo
electrónico en naciones como las que son
mayoría en el mundo de habla hispana, es preciso
no olvidar que nos referimos sólo a sectores
pequeños dentro de nuestras heterogéneas y
polarizadas sociedades. Si las tasas de lectura
de la prensa impresa son bajas, más lo serán
los porcentajes de la población con acceso a
publicaciones en la Internet.
Otra dificultad
para este periodismo, se encuentra en la lengua
en la que es pensado, escrito y publicado. Al
difundir contenidos en nuestro idioma, esta
prensa digital permite que los usuarios que
tienen al español como su lengua principal o
única, tengan puntos de referencia
aprehensibles, en los cuales puedan reconocerse e
incluso nutrir su bagaje cultural. Pero en un
medio en donde la lengua preponderante es otra,
los espacios en español pueden convertirse en
una suerte de ghettos distanciados de los
sitios más concurridos en la Internet.
Como quiera que
sea, la lengua española no permanece ajena al
desarrollo tecnológico ni a la necesidad de
identificar nuevos recursos y conceptos con
términos también actuales. De manera similar a
como sucede en otras áreas del desarrollo
tecnológico, pero quizá con mayor propagación
en vista de que sus usuarios suelen tener acceso
a los medios de comunicación, la informática ha
requerido de palabras que no siempre encajan con
la ortodoxia lingüística. De ello también hay
amplia documentación y expresiones, en la red de
redes.
Desde hace
varias décadas, sobre todo en la zona fronteriza
entre México y Estados Unidos en donde la
migración significa, entre tantas otras
consecuencias, una heterodoxa fusión de culturas
e idiomas, se conoce y ha evolucionado una
simbiosis idiomática conocida como espanglish.
Pero ahora, además, existe un ciberespanglish
formado por centenares de términos que se
utilizan en computación. La profesora de origen
peruano Yolanda M. Rivas, ha desarrollado un
programa de investigación en el Laboratorio de
Tecnologías en Comunicación Avanzada de la
Universidad de Texas en Austin y mantiene sobre
ese tema, una bien documentada página en la
Internet 26. Allí se incluye un
diccionario del Cyber-Spanglish que da cuenta de
esas nuevas realidades.
Hay palabras
que, de manera oficial o no, ya forman parte del
vocabulario común en nuestras sociedades.
Términos como fax, módem, tóner,
laptop, hardware e Internet,
suelen ser aceptados sin demasiado azoro. De
algunos de ellos se derivan verbos que suenan
algo más extravagantes pero que no tienen
sustituto satisfactorio como faxear. Hay
palabras que en algunas de nuestras naciones
comienzan a ser de uso común, en tanto que en
otras son rechazadas. Al mouse en España
se obstinan en seguirle diciendo ratón;
pero hemos leído a escritores de esa
nacionalidad escribiendo con toda comodidad downlondear
para expresar la acción de "bajar" un
archivo de la Internet. El autor de esta ponencia
publicó el año pasado, en España, un libro
sobre la red de redes. La única sugerencia de
estilo en la cual nuestros editores en Madrid
fueron inflexibles fue en la conminación para
que todas la veces que habíamos escrito computadora,
apareciera ordenador (lo cual, a su vez,
trajo algún problema de compatibilidad cuando se
publicó la edición mexicana de ese mismo
libro).
El diccionario
de la profesora Rivas incluye términos que al
parecer ya son de uso frecuente entre los latinos
que residen en Estados Unidos, como emailear
(que es enviar un correo electrónico), backupear
(hacer un archivo de respaldo), browsear
(la acción de buscar, rastrear u hojear), efetepear
(que es la recuperación de un archivo en el
sistema FTP, o File Transfer Protocol). En
numerosas ocasiones hemos escuchado, sobre todo
entre usuarios frecuentes de computadoras -o,
perdón, ordenadores- la palabra resetear
que describe aunque insuficientemente la acción
de apagar y encender una máquina, o escanear
que en el mencionado sitio en la Red se traduce
como "explorar", "barrer",
"analizar" o "escudriñar",
verbos todos ellos deficientes para describir la
digitalización de una información gráfica a
través de un escáner. Hay términos
intraducibles como shareware, que se
aplica a los programas de cómputo disponibles en
la red o en copias en disco que se distribuyen
sin costo, para compartir y que el Diccionario
del CyberSpanglish explica como "soporte
lógico de dominio público".
La profesora
Rivas considera que "la dimensión de la
evolución del idioma español en las comunidades
latinas ha sido ignorada, tanto por miedo como
por descuido. Continuando la perpetuación de la
dependencia tecnológica respecto de las naciones
del primer mundo, los hablantes del español
ahora están adoptando palabras en su vocabulario
cotidiano, cuando interactúan con o cuando
hablan de las computadoras". Se trata de una
mutación idiomática que además es ubicua, pues
puede ocurrir en todas partes. "Hoy, las
dimensiones de esta evolución alcanzan grandes
implicaciones en tanto estas máquinas comienzan
a formar parte de una matriz de información,
gente e identidades. Más que nunca antes, los
latinos se comunican a través de las distancias,
reuniéndose en un medio que antes había sido
concebido como herramienta de
trabajo. En este nuevo espacio, los latinos
han reconocido que la pureza de su lenguaje puede
ser considerada como una segunda prioridad en
vista de las limitaciones que implica cuando
tienen que hablar de la tecnología de
habla inglesa. Empleando a las
palabras como herramientas de
interacción, las comunidades latinas,
inconscientemente, han enfrentado el desafío de
revolucionar la vieja pureza de las reglas y
tradiciones de su lenguaje, estableciendo nuevos
paradigmas para la perpetuación de su identidad
en la era de la información. Es decir, el
cyberspanglish no es sólo un signo de la
evolución del lenguaje, sino de su gente que se
enlaza a través de un nuevo medio: la
computadora" 27.
Las
consecuencias culturales de esas transformaciones
quizá todavía están por ser evaluadas, pero
los cambios en el lenguaje son tan drásticos que
hay quienes dicen voy a emailearlo ahorita;
zoomea para verlo más grande; necesito rebutear
la computadora otra vez. Desde luego,
"para algunos, el cambio desafía la pureza
de las culturas. Otros lo acogen como una
evolución necesaria, una manera de
participación que tiene que ser comunicada. La
Internet y su lingua franca, el inglés,
ha llegado a las comunidades de habla hispana en
línea y las dos culturas han llegado a ser más
entretejidas. Esta transformación podría ser
comparada con otros hitos que han modelado a
otros idiomas: la invasión árabe-berbera en
Iberia, que les dió a los hablantes del español
las palabras árabes que usan a la manera latina;
o la conquista normanda, que le dio al inglés
tantas palabras para usar en un lenguaje
germánico. Como el español y el inglés, los
ciberlatinos están tomando prestados, pero
están empleando términos en su propia, única
manera española" 28.
Como es de
esperarse, esa flexibilidad para considerar que
las modificaciones que la terminología técnica
impone en el habla frecuente en español son
signos de progreso, es considerada prácticamente
herética por otros analistas. Las posiciones
interpretativas y el diccionario de la profesora
Rivas, han propiciado quejas de quienes
consideran que ella, "se atreve a defender
algunos usos que a ningún hispanoparlante con un
mínimo de sensibilidad idiomática pueden
parecerle aceptables, como el traducir
exit por hacer un exit
cuando en español eso es salir, o el
horrible printear en lugar de
imprimir como equivalente al inglés
print, o deletear, de
delete, por borrar.
Pretender que verbos tan españoles como salir,
borrar o imprimir dejen de usarse sólo por estar
relacionados con una computadora es, en mi
opinión, actuar contra la unidad y corrección
del idioma".
El lingüista
Alberto Gómez Font, autor del anterior
comentario, considera que si se aceptan cambios
como los que ha recopilado Rivas, veremos
declaraciones como la siguiente: "Querido
Jesús: ya que hemos decidido emailearnos, te
envío un archivo para que lo downloadees a tu
ordenador. Lo he encontrado surfeando en el Web,
cliqueando de site en site. Lo puedes pasar a un
floppy o printearlo, y si no te interesa salvarlo
lo deleteas..." 29
La directora de
la revista Apuntes, especializada en temas
de traducción al español, Leticia Molinero,
dice sobre la página de Rivas en la red de
redes: "Esa postura de defensa del spanglish
se basa no sólo en una crasa ignorancia de las
posibilidades del español, sino en una actitud
fáctica y servil ante el idioma inglés" 30.
Pero más allá
de las indignaciones catárticas, es difícil
ofrecer soluciones a esa evidente distorsión del
idioma. Se trata de una tendencia imposible de
frenar pues el español se encuentra en
interacción con otras lenguas, especialmente el
inglés. A lo mucho, se puede propiciar un ritmo
de simbiosis menos acelerado y, claro, hace falta
acuñar a veces, o reconocer en otras, los
términos necesarios para describir acciones
antes inexistentes y que ahora son cotidianas en
el uso de la informática. Como ejemplo de las
posturas testimoniales ante estos cambios en el
lenguaje, está la propuesta del señor Jorge
Tamayo, director de la editorial Enigma de
Barquisimeto, Venezuela, recogida por el ya
citado Gómez Font y que considera necesario que
haya algún organismo que "de una vez por
todas ejerza su mandato y le ordene al ordenador
aceptar el más castizo nombre de computadora, o
viceversa; que deje las ristras para los ajos (en
la cocina) y utilice cadena para los caracteres
del lenguaje binario de la computación, o
viceversa. En síntesis, un Cervantes que al fin
logre llegar a América a través de Internet
para definir el vocabulario fundamental de
informática castellana" 31.
Pero no parece
que el idioma español vaya a ser organizado y
menos actualizado, de esa manera. Como toda
lengua viva, está abierto a las más diversas
influencias. Lo que ocurre con la
interdependencia que ya había del español con
otras lenguas y con nuevos usos, ahora tiene
lugar en un medio de propagación universal e
inmediata. El desliz, la adaptación o el
neologismo que aparecen en la Internet, tienen
una circulación potencialmente mayor a la que
antes alcanzaban otras formas de diseminación de
nuevos vocablos.
En la Internet
no existen trabas para decir las mayores
tonterías. Lo que sí hay, son espacios
específicamente dedicados a la discusión y
reflexión de los cambios, así como a la
presencia y vigencia de la lengua española.
Divagando por las redes durante la preparación
de este texto, encontramos listas de correo como
la denominada "spanglish list", en
donde a diario se discuten estos asuntos 32.
En el web, o la
telaraña como preferirán llamarle los
adversarios del pragmatismo lingüístico, hay
sitios que reivindican el uso y el estudio del
castellano, como La Página del Idioma
Español que es mantenida desde Río de
Janeiro por el periodista uruguayo Ricardo Soca 33.
Se trata, como dice su autor, de un intento para
"contribuir a la preservación, unidad y
pureza de nuestra lengua. Busca sumarse así a
otras iniciativas que apuntan abrir en la
Internet nuevos y más amplios espacios a la
comunidad de 400 millones de
hispanoparlantes". La página ofrece un
índice de publicaciones electrónicas de
América Latina y España, una selección de
diccionarios digitales, un espacio para debates
entre traductores, ligas a novedades y páginas
literarias en la red y a cursos de español, así
como una relación de foros de discusión sobre
estos temas, entre otros espacios.
En la red hay
varias páginas sobre el uso del español,
especialmente de y para periodistas.
Recientemente se abrió el foro
"Periodismo", de discusión sobre el
uso de la prensa específicamente en esta lengua 34.
Por otra parte, existen sitios como el denominado
"Español Urgente"35, en
donde la agencia EFE, "con el propósito
principal de aportar criterios que eviten la
dispersión lingüística y la invasión
indiscriminada de neologismos", ofrece
consultas y un vademécum con aclaraciones sobre
nombres y palabras difíciles pero de uso
frecuente en los medios. En compendios como ése,
suelen aparecer ejemplos de las dificultades para
uniformar el uso del idioma español en nuestros
países.
La agencia EFE
incluye, en su glosario, términos que pueden ser
equívocos. Es el caso de una palabra que en
México llega a tener un significado impensable
en otros países y de la cual, el Vademécum del
Español Urgente que puede ser consultado en la
Internet, se ocupa de la siguiente manera:
"coger.
Recibida una carta de México en la que se nos
advertía sobre la inconveniencia de usar el
verbo coger en las noticias de la Agencia
EFE sin tener en cuenta su significado en algunos
países de Hispanoamérica, creemos oportuna la
siguiente aclaración:
No podemos
aconsejar a todos los delegados y corresponsales
de la Agencia EFE en Hispanoamérica que dejen de
usar el verbo coger, cuando para la mayor
parte de ellos no es malsonante. Lo lógico es
que los receptores de las noticias de EFE sepan
que nuestra agencia es española, y que por lo
tanto hay palabras con distintos usos en sus
países y en el nuestro. A los receptores
corresponde cambiar lo que pueda resultar
chocante en su país, antes de publicarlo en sus
periódicos o de transmitirlo por sus cadenas de
radio o televisión" 36.
La precisión de
los redactores de EFE es representativa de la
altanería con que frecuentemente, desde la
llamada madre patria, se establecen criterios
para el uso de la lengua que todos compartimos.
El español de España no es sino uno de los
varios que se hablan en el mundo, aunque por
supuesto los giros en los significados de las
palabras que se propagan en cada país o en cada
región, no permiten que en la difusión de las
noticias existan versiones idiomáticamente
correctas. La irradiación de los medios de
comunicación más modernos y ahora especialmente
la Internet, quizá propicie una homogeneización
en el español de uso corriente en nuestros
países. Con ello perderemos originalidad,
diversidad y vivacidad. Pero quizá, gracias a
esa uniformidad algunos cables de la agencia EFE
dejen de causar incomodidad en otros países de
lengua hispana.
La
lid por la "ñ" y las posibilidades
del periodismo electrónico en español
La Internet es
un medio de y para el idioma inglés. Ello no
cancela la posibilidad de que existan espacios en
otras lenguas ni el mérito de los que, como
hemos visto, ya hay en la red de redes dedicados
al español. Pero incluso para encontrarlos, es
preciso hacer nuestras búsquedas en inglés.
Quizá el
índice más ambicioso que hay ahora en Internet
sea el denominado Altavista, que no sólo
busca entre los nombres de las páginas en la
red, sino que además hurga dentro de ellas. En
ese índice, a fines de marzo pasado intentamos
un ejercicio muy sencillo. A través de la
página electrónica del CNET, uno de los sitios
con mayor información sobre la Internet,
especialmente acerca de novedades tecnológicas 37,
le pedimos al localizador de Altavista, que
buscase todas las referencias para la palabra español.
El resultado fue harto significativo: cero
hallazgos. Pero cuando solicitamos la búsqueda
de la palabra spanish los resultados
fueron abrumadores: había 659 mil 204 sitios en
los que destacaba ese vocablo. Luego, si
quitábamos la "eñe" para escribir espanol,
se nos informaba de 258 mil 300 sitios en la
Internet con esa palabra. Lo que ocurría, era
que la liga a la página desde la cual hicimos la
búsqueda no tenía el software adecuado para
descifrar la letra "ñ". Pero ya en una
indagación directamente en la página de Altavista,
encontramos que hay 88 mil 5 sitios con la
palabra español, con todo y
"ñ". Allí mismo, el término castellano
aparece en 40 mil 980 casos. De todos esos
sitios, el que ese índice pone en primer lugar,
por considerarlo más relevante, es la página
web con el curriculum de una especialista en
computación en Florida, llamada Roslyn
Castellano. El segundo, es una compilación de
periódicos en idioma español.
La cibernética,
en algunas de sus expresiones más específicas,
está reñida con el español. La falta, hasta
hace no mucho tiempo, de teclados sin
"ñ" en nuestros países era una
expresión de esa apropiación sin adaptación
que solemos hacer de las nuevas tecnologías.
Pero además, a
esas tecnologías y a quienes deciden respecto de
ellas, les llegamos a endosar culpas que no son
necesariamente suyas, en la distorsión y
simplificación de nuestro idioma. En 1996 fueron
célebres las pifias que aparecieron en el
diccionario de sinónimos del procesador de
palabras Word, de Microsoft. Varios usuarios
encontraron que el término "indígena"
era equiparado a las palabras
"salvaje", "antropófago,
"caníbal" o "beduíno",
entre otras. Entre los sinónimos de
"mujer" estaban "hembra",
"señorita", "venus",
"criada" o "doncella" pero en
cambio, para la palabra "persona" uno
de los sinónimos era "hombre" y para
nada se mencionaba allí a las mujeres.
"Homosexual", era equiparado con
"invertido", "maricón" o
"desviado" y "lesbiana", con
"pervertida" y "viciosa"
entre otros presuntos sinónimos. Y así por el
estilo.
El pequeño
escándalo que se desató a mediados de 1996
primero en España y luego al menos en México,
fue un tanto repentino porque los procesadores de
palabras de Microsoft hacía varios años que
incluían equivalencias de tal sexismo y
dogmatismo y que se sepa, nadie había reclamado.
Además, las mismas acepciones se encuentran en
diversos diccionarios de sinónimos, que desde
tiempo atrás venían circulando y lo siguen
haciendo, sin que sus editores hayan sido
emplazados a revisar las expresiones desatinadas.
No faltaron quienes, en una reacción
autodefensiva pero un tanto candorosa, acusaron a
la mencionada empresa fabricante de software
de querer imponer criterios anglosajones pero al
mismo tiempo machistas y segregacionistas, en sus
diccionarios para usuarios en lengua española.
La verdad, es que ésas eran acepciones
publicadas desde mucho tiempo atrás por varios
de los diccionarios convencionales de mayor uso
en nuestro idioma 38. Microsoft se
disculpó, consultó a especialistas en varios
países de habla hispana y puso a circular una
nueva versión, gratuita para quienes tuvieran la
anterior, de su diccionario de sinónimos 39.
*
* *
La Internet es
un espacio que la prensa en español no puede, no
debería desperdiciar. Si el periodismo
electrónico sustituirá o no a la prensa en
papel y tinta, es algo que, en realidad, no nos
tocará presenciar. Todavía hay suficiente
carencia de computadoras, módems, conexiones
telefónicas y servidores de redes para que
durante varias décadas, la información y el
pensamiento por escrito y a través de los
procedimientos tradicionales sigan
manteniéndose. Pero no por ello es justificable
que se descuide la expansión de la red de redes,
que a las publicaciones que ya existen impresas
en papel les permite aumentar su presencia y que
ofrece la opción de ensayar nuevas formas de
comunicación periodística.
La
preponderancia del idioma inglés tampoco debiera
amilanar al periodismo en español, aunque es un
hecho que no podemos ignorar. El periodismo en la
red de redes no es ni la panacea democratizadora
ni el pozo de confusiones que sus paladines o sus
detractores más encarnizados afirman. Es un
recurso, de importancia creciente en el que hay
que saber estar, antes de estar sin ton ni son.
Allí, como en la prensa escrita, caben
informaciones y calumnias, reflexiones lo mismo
que infundios. Y eso sucede en todos los idiomas.
La Internet, lo
mismo que el idioma, son instrumentos para
comunicarnos. Si queremos que sean eficientes
tenemos que admitir sus cambios, sin que esa
transformación necesaria sea perturbación que
haga inoperantes o inaccesibles a estos
instrumentos. Podemos analizar o desentrañar,
instruir o enseñar, de la misma manera
que es factible causar perjuicio o daño y
decir falsedades o patrañas, con eñe
o sin ella.
Granja de la
Concepción,
Ciudad de México,
Abril de 1997
Notas:
1 De este
asunto nos ocupamos en nuestro libro La
Nueva Alfombra Mágica. Usos y mitos de Internet,
la red de redes, Fundesco (Madrid, 1996) y
Diana (México, 1996), pp. 103 y ss.
2 Enrique
Galván Ochoa, "Internética. Salinas,
localizado", columna en la primera plana de La
Jornada, 22 de abril de 1996. El nombre
descubierto por Galván Ochoa aparecía en el
buscador de domicilios electrónicos llamado
"who-where" en donde, pocos días más
tarde, había varios registros a nombre de
"Carlos Salinas de Gortari". Se trataba
de nuevas bromas. Una de ellas, decía:
"Esta es una prueba de que la portada de La
Jornada del 22 de abril de 1996 es muy fácil de
provocar". Para que no quedara duda de la
burla, ahora el seudónimo que se le adjudicaba a
Salinas era el de "babastodos". La
Jornada ya no publicó más sobre ese
asunto, en el que había sido víctima -y con
ella, muchos de sus lectores- de una broma,
precisamente, para bobos. Sin embargo, tampoco
admitió que había proporcionado como cierta,
una noticia falsa. En este como en tantos otros
casos, hubo quienes creyeron lo que querían
creer.
3 La
guía Magellan presenta una selección al azar,
que se renueva cada 20 segundos, de los temas que
en ese momento están buscando los usuarios del
índice Excite:
http://voyeur.mckinley.com/voyeur.cgi
4 http://www.enews.com
5 David
Lidsky, "The Web Delivers". PC
Magazine, vol. 16, no. 4, february 18, 1997.
Los servicios seleccionados en ese informe son:
After Dark Online, Air Media Live Internet
Broadcast Network, AlphaConnect StockVue,
BackWeb, Castanet Tuner, IBM NewsTicker, In-Box
Direct, Intermind Communicator, My Yahoo! News
Ticker, NETdelivery y The PointCast Network.
6 Además
hay 1983 páginas electrónicas de estaciones de
radio, 6275 de televisoras y 3362 consideradas
como de "eventos de actualidad"
7 "Medios
de comunicación españoles en la red":
www.dat.etsit.upm.es/~mmonjaras/prensa.html
8 Emy
Armañanzas, Javier Díaz Noci y Koldo Meso, El
Periodismo Electrónico. Información y Servicios
Multimedia en la Era del Ciberespacio.
Ariel Comunicación, Barcelona, 1996, pp. 128 y
195 y ss.
9 Ibid.,
p. 195
10 Mexico
Index: www.trace-sc.com/index1.html
11 El
grupo Netrees Internet Statistics
(www.netree.com/netbin/internetstats), con datos
del Internet Business Center, estimaba en enero
de 1997 que la cantidad de personas deambulando
por la red de redes ascendía ya a 102 millones.
Sin embargo, es posible pensar que esos datos han
sido exagerados, quizá para entusiasmar a los
posibles anunciantes en espacios en la Internet.
Esa fuente deducía, además, que había ya un
millón 600 mil espacios en la WWW. Más
realista, parece el cálculo de la Internet
Data Corporation (www.idcresearch.com) que el
31 de octubre de 1996 contabilizaba 31 millones
400 mil usuarios. Una información más es la de Internet
Info (www.webcom.com/walsh/) según la cual
para el 27 de septiembre de 1996 había 611 mil
860 dominios, o domicilios en la WWW, registrados
ante InterNic, que es la autoridad reguladora de
la nomenclatura en la Internet. Un compendio de
estas informaciones se encuentra en la página de
la firma australiana ad.media:
www.admedia.aust.com
12 Por
ejemplo, la compilación de datos del rastreador
de Internet denominado WebCrawler,
ofrecía en abril de 1996 la cifra de 145 mil 166
servidores registrados aunque cada uno de ellos
podía ser "anfitrión" de varias
páginas en la red. Otro dato indicaba la
existencia de 199 mil 129 domicilios de
servidores para esa fecha:
www.webcrawler.com/WebCrawler/Special.html
13 Nota sin
firma en la primera plana de El Universal,
México, 23 de mayo de 1996. Ese diario no
volvió a ufanarse de tener una alta lectura en
su edición electrónica.
14 Adriada
Malvido, "Cumple dos años La Jornada
en Internet: 85 mil consultas diarias".
México, 8 de febrero de 1997.
15 Jacqueline
Emigh, "First wave of web publiching
failures arriving", en Newsbytes News
Network: www.newsbytes.com (28 de marzo de
1997).
16 "EL
PAÍS y Microsoft, las páginas favoritas del
internauta español". El
País, Madrid, 24 de enero de 1997. La
encuesta completa puede encontrarse en la página
electrónica de ese diario: www.elpais.es
17 Juan
Antonio Gallont, "Se roba su
propia exclusiva The Dallas Morning News",
en Reforma, México, 10 de marzo de
1997. El domicilio del Dallas Morning News es:
www.dallas-news.com
18 Francis
Pisani, "Los periódicos y la Web", en Reforma,
México, 17 de marzo de 1997.
19 En
México, la nueva Ley Federal del Derecho de
Autor, promulgada el 24 de diciembre de 1996,
protege a los programas de computación y las
bases de datos.
20 Steve
Outing, "Playboy asume posicao intermediaria
quanto a protecao de direitos autorais",
columna reproducida en "Parem as
maquinas", espacio en la página
electrónica del sistema brasileño Universo On
Line. www.uol.com.br/internet
21 "Crece
la polémica mundial sobre los derechos de autor
en Internet". El País,
Madrid, 13 de diciembre de 1996.
22 "Larry
Flynt, the most controversial man that nobody
really knows", Hustler Online:
www.hustler.com/interview/default.html . La
entrevista, en traducción de María Cristina
Rosas González, aparecerá con el título
"Larry Flynt, el hombre de la prensa
desmesurada", en el número 220, del 17 de
abril de 1997, del semanario etcétera:
www.caligrafia.com/caligraf/etcetera
23 "Print
vs. the web". Time Digital, suplemento de Time.
New York, march 17, 1997.
24 Poder
Ejecutivo Federal, Plan Nacional de
Desarrollo 1995-2000. Programa de Desarrollo
Informático. Secretaría de Hacienda y
Crédito Público, México, 1996, p. 52. El
documento lleva el pie de imprenta de la SHyCP
aunque fue preparado por el Instituto Nacional de
Estadística, Geografía e Informática.
25 En
1994, según el Instituto Nacional de
Estadística, Geografía e Informática, 640 mil
222 hogares mexicanos -de un total de 19 millones
440 mil 278- tenían computadora personal. De esa
cantidad, 542 mil 660 eran hogares con ingresos
de más de 8 salarios mínimos. Datos elaborados
a partir del Programa Nacional de
Desarrollo Informático, cit., pp.
129-132.
26 "CyberSpanglish
WebSite":
www.actlab.utexas.edu/~seagull/spanglish.html
27 Ibid.
28 Yolanda
M. Rivas, "Hablas CyberSpanglish? You might
find that you already do!", en Hispanic
on Line, april 1996:
www.hisp.com/apr96/tesoros/index.html
29 Alberto
Gómez Font, "Un nuevo lenguaje técnico: el
español en Internet". Ponencia al III
Coloquio Lenguaje y Comunicación en Caracas,
Venezuela, febrero de 1997. Bajado de La
página del idioma español:
www.webcom.com/rsoca/index.html
30 Ibid.
31 Ibid.
32 Las
listas de correo en la Internet funcionan por
suscripción. Los usuarios intercambian mensajes
que reciben directamente en su buzón de correo
electrónico, pero para participar es necesario
ser aceptado por el administrador de la lista. La
"spanglish list" recibe solicitudes en
el domicilio: spanglish@eunet.es Además, una
relación de los mensajes insertados en esa lista
puede encontrarse, en la world wide web, en:
www.eunet.es/listserv/spanglish
33 La
página del idioma español:
www.webcom.com/rsoca/index.html y también:
www.iis.com.br/~rsoca/index.html
34 La
lista de correos recibe suscripciones en:
listserv@listserv.rediris.es ; en la WWW hay un
archivo con los textos que han circulado en dicha
lista: chico.rediris.es/archives/periodismo.html
35 Español
Urgente: www.efe.es
36 Vademécum:
www.efe.es/vademecum/index.html
37 CNET
es un proyecto conjunto de varias empresas de
comunicaciones para ofrecer información sobre
los vínculos entre la Internet y la televisión:
www.cnet.com
38 Tenemos
a la mano el Gran Diccionario de
Sinónimos, Voces Afines e Incorrecciones
de Fernando Corripio, publicado en las
Ediciones B de Grupo Editorial Z (de Barcelona)
en México en marzo de 1991 y cuya primera
edición es de junio de 1989. Al parecer el
diccionario de sinónimos de Word y otros
procesadores en español (como Works) de
Microsoft fue calcado de esa obra. Así que las
acepciones políticamente incorrectas o, de
plano, discriminatorias, ignorantes u ofensivas,
ya transitaban por nuestras bibliotecas antes de
que fuesen atribuídas a esa corporación de
programas de cómputo.
39 Armando
Neira, "Microsoft pide perdón por sus
sinónimos". El País, Madrid,
24 de junio de 1996.
*
Raúl Trejo
Delarbre es
miembro del Instituto de Investigaciones Sociales
de la UNAM, columnista político en el diario Crónica y director de etcétera. Ponencia para el tema "La
Prensa" en el Primer Congreso Internacional
de la Lengua Española. Zacatecas, México. 7-10
de abril de 1997.
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